Nuestra opinión del malestar que están generando los certificados energéticos

Nuestra opinión del malestar que están generando los certificados energéticos.

Al haber emitido nuestro primer certificado energético, queremos compartir algunas reflexiones: 

  • La opinión de la calle es por lo general: otro impuesto más, ¿y cuanto cuesta?, ¿pero sirve de algo?.
  • La opinión de los técnicos: esperemos que sirva para reactivar el sector de la construcción. Para variar va a haber que tirar los precios por la competencia desleal, y encima lo puede realizar cualquier técnico...

Desde SG2Arquitectos, creemos en que lo fundamental es cambiar de mentalidad y rentabilizar las inversiones, para que a partir de ahora se construya y rehabilite con la mayor calidad posible, y esto sea exigible a todos:  propietarios finales, constructoras, técnicos, promotores y por supuesto los edificios de la propia Administración. 

 
Suponemos, como ya pasó con el sector de la automoción, que  la Administración; primero obligó a la información de las emisiones de CO2 que genera cada vehículo, y luego impulsará medidas fiscales para cambiar la demanda, los conocidos tres tramos del impuesto de matriculación, planes PIVE 1 y 2... De momento, en el caso de las viviendas nos hemos salvado de los primeros planes que tenían las autonomías, se publicó que el registro obligatorio iba a tener una tasa de 40€, pero el paso siguiente, vía impuesto medioambiental es fiscalizar de nuevo cualquier operación de compraventa o alquiler.
 
Como sabemos, la gran mayoría de las viviendas existentes están aisladas con el mínimo que han ido marcando las distintas normativas, y el derroche energético es evidente al tener casi todas las viviendas la letra E, y algunas de las construidas a partir del 2007 letra D. Por otro lado en Alemania ya se está obligando a construir con el criterio passive house, letra A++, y en 2020 las directivas europeas caminan en esa dirección.
 
Las empresas de aislantes reconocen que el retorno de la inversión se recupera, en el mejor de los casos en unos 7 años, y las pobres subvenciones de las Administraciones entre un 22-35%, no van a conseguir que dentro de 7 años, que se cumplan los objetivos de reducción de emisiones del 20%. Pero lo que sí está claro es que informando al consumidor con una etiqueta, es un paso importante, y necesario. Lo que también está claro en la "calle" es que la economia española no está para etiquetas, pero quizás así, no perderemos competitividad respecto a nuestros vecinos europeos.Por último también queremos tranquilizar al ciudadano con las multas, los medios de comunicación ya han publicado que las Comunidades no tiene de momento un cuerpo de inspectores, pero lo tendrán, ya que eso del dinero y las multas les gusta mucho. De momento en la tramitación telemática, obligan a reflejar la referencia catastral de la vivienda, que cada uno saque sus conclusiones.